10 may 2014

Un ángel en la frontera. Loa a Miguel Giner



La historia, ocurrida en la frontera pirenaica en 1943 en plena Guerra Mundial y cuyo protagonista es el alteano Miguel Giner, tiene los ingredientes de un guión cinematográfico, de una de esas historias calladas de riesgo, humanidad y grandeza de espíritu.
En el pequeño puesto fronterizo de Les en los primeros meses de 1943, en plena posguerra española y con la presión de la locura nazi en su máxima expresión, el responsable de la Aduana era Miguel Giner Giner. Un grupo de judíos formado por niños y mujeres junto a unos hombres que decían ser polacos, en un gran estado de excitación, intentan pasar la frontera huyendo del terror y cumpliendo órdenes no se les permite el paso. El responsable y su mujer –pues la aduana era el mismo domicilio conyugal- tras el altercado quedan desolados ante los gritos de socorro de estas personas al subir a un camión de alemán que los devuelve a Francia, una escena que no se les borraría de por vida. Unos días más tarde el alteano conoce de boca de un oficial alemán responsable de la frontera de Bagneres de Luchón la suerte de los desgraciados: “esos judíos que llegaron aquí y los que capturamos en las montañas se los entrego a los SS y la Gestapo, ellos los matan”.  Estas palabra confirmaron las peores sospechas de Miguel Giner y fue plenamente consciente del horror, del destino de aquellas personas rechazadas en la frontera. Tras ello no solo cuestionó la moralidad de las órdenes recibidas, se dispuso a ayudar de manera callada a los cada vez más numerosos grupos de fugitivos de la barbarie que conseguían llegar por las montañas, labor que realizó apoyándose y facilitando la complicidad de ciudadanos anónimos del pueblo y con la callada colaboración de Dolores Llopis Benimeli, su mujer.

La historia se desveló no hace mucho tiempo tras una llamada telefónica de Vicente Giner, el hijo del matrimonio -un niño en aquella época- a un periodista de investigación, a Eduardo Martín de Pozuelo, quien reconstruyó la historia y la publicó en varios capítulos en “Magazine”, en “La Vanguardia” y en otros periódicos, a resultas de dar luz sobre unos hechos que íntimamente guardó Vicente durante setenta años y de los que quiso informar para dar a conocer las acciones de personas anónimas y callados funcionarios españoles ante el holocausto nazi. Historia que se ha dado a conocer fuera de nuestras fronteras a través de la gestión de su sobrino, mi primo Félix Aynat, quien ha sabido atender la voluntad de la familia con el ansia de conocimiento de periodistas, investigadores, instituciones, etc.
La historia, por su humanidad, por su riesgo y valentía, merece ser conocida y honrar a sus actores; por ello queremos acercarnos a Miguel y Dolores, el matrimonio alteano protagonista de esta heroicidad. Miguel Giner nace en Altea sobre 1900 y queda huérfano de padre a los 12 años. Catalina Giner, su madre, vuelve al seno familiar, a la casa nº 2 de la calle muchos años llamada del Alferez Beneyto, hoy costera de Moncau, donde vivieron junto a los hermanos José, Vicente y Salvador Agulló Zaragozí. Se trata del edificio que siempre conocimos en Altea como “el Casino”, aquel precioso Casino de Peparra con amplia terraza soportada por columnas de fundición sobre la plaza del Convento y cuyo salón debió por entonces guardar los encendidos ecos de los discursos liberales: los del diplomático, vividor y revolucionario alteano Miguel Jorro, o las diatribas de los seguidores del partido radical de Vicente Beneyto, allá por los finales del siglo XIX.
Miguel Giner, nuestro protagonista nace con el siglo y a sus 25 años aprueba las oposiciones al Cuerpo Pericial de Aduanas, ocupando precisamente la plaza de la Aduana de Altea.  Se casa con Dolores en 1928, de cuya unión nacen Vicente (1930) e Isabel (1931). Al estallar la Guerra Civil lo trasladan a Barcelona, donde marcha el matrimonio dejando a sus hijos al cuidado de la familia en Altea. Al finalizar la guerra un nuevo traslado al Valle de Arán, al puesto fronterizo de Les, reúne a  la familia, primero va con sus padres Isabel y más tarde se une a ellos el hijo mayor, Vicente.



Precisamente es en Les donde ocurren los hechos a los que nos referimos y que se inician a finales de Junio o principios de Julio de 1943, un puesto de frontera de clima de montaña donde la dura posguerra trascurre sin excesivas privaciones, las normales de un pueblo -en aquél tiempo- aislado por la nieve del resto del país unos ocho meses. Tras el primer grupo llegaron otros muchos que encontraron la comprensión de la aduana y de los guardias que “evitaban” ver a los cada vez más numerosos grupos de fugitivos y a los vecinos que les ayudaban, para así conseguir su objetivo: pasar la frontera y salvarse de una muerte segura; todo ello hasta que cambiaron las ordenes de Madrid y se permeabilizo el paso de estos fugitivos. Entre los primeros grupos llegaron Inge Berlín, a sus 19 años, o la joven madre Esther Guita, con su hija Françoise Bielinsky, que pasaron la montaña por Les huyendo desde Paris tras dejar en un campo de concentración al padre de la criatura. Estos hechos han sido estudiados y verificados por instituciones como la Fundación Internacional Raoul Wallenberg que trabajan sobre la Memoria Histórica del Holocausto. Los beneficiados por aquellos hechos son multitud, diseminados por las Américas, por Israel, por todo el mundo, personas agradecidas a un ángel discreto, callado, anónimo, que falleció en 1969 en Alicante, su posterior residencia, y que nunca habló de aquellos horribles recuerdos de 1943, ni de su posterior actividad que tanto le honra. Su persona y su actitud nos muestran un perfil humano y una condición moral singulares, pero gracias a Dios repetidas en un grupo de conciudadanos que supieron reaccionar en esos momentos de horror y miseria humana. Sea pues valorada la acción de Miguel y de Dolores, y apreciada en todo lo que se merece en su querida Altea a través de la información que nos suministra Felix Aynat.

Miguel del Rey, Altea, Mayo de 2014
En honor de mi tío Miguel Giner 




Publicación en INFORMACIÓN de Alicante

 
Publicación en LEVANTE, 1-09-2014





2 mar 2014

Gràcies a tots aquells que han aportat material gràfic per coneixer el nostre patrimoni



Muntatge fet per M del Rey sobre dues fotos originals de la col·lecció de “Casa Soler” que duen la referencia “Altea-2, La Playa” i “Altea-3, Playa y Sierra de Bernia”.

Aquesta secció es va crear per aportar aspectes positius, per valorar la imatge d'Altea i el seu patrimoni cultural en imatges, i així ha estat de manera atractiva, amb alguns vaivens, i que sembla que vol animar-se després de l'arribada del catalitzador Joan Serra, el nostre guru. També amb petits contratemps en els que no mereix, ni val la pena perdre el temps, fins i tot ni contestar. Avui vull , en aquesta secció, donar les gràcies a tots aquells amics, que són legió, i que gràcies a ells s'ha pogut recollir un material increïble que està a la disposició de tota Altea, i que en part s'ha tingut notícia a o des d'aquestes pàgines, i del qual es tindrà molta més notícia en properes publicacions temàtiques que s'estan preparant. Gràcies a tots els que de manera altruista han donat imatges , textos i plànols , els quals estan referenciats generalment, encara que de vegades pugui ser difícil o haver algun lapsus.
Són tanta gent que és impossible citar a tothom, ja que són moltíssims, però hi ha una sèrie d'arxius particulars o d'algun grup, que cal ressenyar, com el material cedit pels amics de les dues tertúlies a què ocasionalment assisteixo: la de la Llimera, amb Luis Fuster, Pedro Juan Orozco, Diego el Flequer, Pepe Llobell, Juan Rodríguez, ... etc. I també la del Bar Pepos, amb Oscar Lloret, Pedro Juan Ciutat, Pepe Zaragoza i la pàgina Altea Mi Pueblo, amb la seua estupenda informació . Menció espacial es deu als Marineros, als germans Soler i els seus col·leccions de fotos històriques , aquestes més amb copy si volguessin, una veritable meravella . No puc deixar de citar Institucions portades per professionals de gran prestigi com la Biblioteca d'Altea i tot el seu arxiu . Grups o associacions com el Grup d'Estudis de la Marina Baix, L' Associació de l'Olla , a els Regs d'Altea. a Juan Rojo i Jaume Selles per els seu dibuixos i les imatges. a Jaime valles per algunes fotos de son pare Francisco Valles. a Consuelo Gimeno, al arxiu profesional de H. Coello y a Diego. A Pere Maria Orts, perque me ha donat tantes imatges i documents. Però també a franctiradors culturals com Jaume Guardiola, Ángela Zaragozí, Jaime Lloret, Jacinto Zaragozí, Jaume Llinares, Pura García, Toni Lledó, Rafa Llorca, Antoni  y tants i tants més ... Tots ells m'han donat material i si hi ha hagut alguna relliscada, els seus comentaris han estat de suport i facilitant les coses, propis d'una societat conscient que entre tots hem de crear un imaginari col·lectiu que transmeti valors positius, ja que qui perd els orígens ... perd la identitat, com deia Raimón ¡I que raó tenia!

Esta sección se creo para aportar aspectos positivos, para valorar la imagen de Altea y su  patrimonio cultural en general, y así ha sido de manera atractiva, con algunos vaivenes, y que parece que quiere animarse tras la llegada del catalizador Joan Serra, nuestro gurú. También con pequeños contratiempos en los que no merece, ni vale la pena perder el tiempo, incluso ni contestar. Hoy quiero, en esta sección, dar las gracias a todos aquellos amigos, que son legión, y que gracias a ellos se ha podido recoger un material increíble que está a la disposición de toda Altea, y que en parte se ha tenido noticia en o desde estas pàginas, y del que se tendrá mucha más noticia en  próximas publicaciones temáticas que se están preparando. Gracias a todos los que de manera altruista han dado imágenes, textos y planos, los cuales están referenciados generalmente, aunque en ocasiones pueda ser difícil o haber algún lapsus.
Son tanta gente que es imposible citar a todo el mundo, pues son muchísimos, pero hay una serie de archivos particulares o de algún grupo, que es necesario reseñar, como el material cedido por los amigos de las dos tertulias a las que ocasionalmente asisto: La de la LLimera, con Luis Fuster, Pedro Juan Orozco, Diego el Flequer, Pepe Llobell, Juan Rodríguez, … etc. Y también la del Bar Pepos, con Oscar Lloret, Pedro Juan Ciudad, Pepe Zaragoza y la página de Altea Mi Pueblo, con su estupenda información. Mención espacial se debe a los Marineros, a los hermanos Soler y sus colecciones de fotos históricas, esas además con copy si quisieran, una verdadera maravilla. No puedo dejar de citar Instituciones llevadas por profesionales de gran prestigio como la Biblioteca d’Altea y todo su archivo. Grupos o asociaciones como el Grup d’Estudis de la Marina Baix, L’Associació de l’Olla, els Regs d’Altea. a Juan Rojo y Jaime Selles por sus dibujos e imágenes, a Jaime valles por algunas fotos de su padre Francisco Valles, a Consuelo Gimeno, al archivo profesional de H. Coello y a Diego. A Pere Maria Orts, porque me ha dado tantas imágenes y documentos.  También a francotiradores culturales como Jaime Guardiola, Ángela Zaragozí, Jaime Lloret, Jacinto Zaragozí, Jaume Llinares, Pura García, Toni Lledó, Rafa Llorca, Antonio… Todos ellos me han dado material y si ha habido algún desliz, sus comentarios han sido de apoyo y facilitando las cosas, propios de una sociedad consciente de que entre todos hemos de crear un imaginario colectivo que trasmita valores positivos, pues quien pierde los orígenes… pierde la identidad, decía Raimón ¡Y que razón tenía!

28 feb 2014

Fa 100 anys que va arribar el Trenet de la Marina a Altea / Miguel del Rey



Aquest any es compleix el centenari d'una efemèride de canvi radical en les comunicacions i l'estructura urbana dels nostres pobles costaners de la Marina, la inauguració de la línia fèrria Alacant - Altea en 1914 i posteriorment el tram Altea - Dénia l'any següent.
La construcció de l'Estació del ferrocarril a 1914 va donar un toc de modernitat a la zona , l'arribada de les noves comunicacions , la creació de nous espais públics i urbans cap a on dirigir-se els nous eixamples en un moment d'expansió econòmica, espais que van albergar els primers hotels i fondes i conservar aquest caràcter que va tenir fins ben entrat el segle XX.
Tot això fa que sigua imprescindible per a una societat que se respecta a si mateixa al recordar la seua història i mantenir el seu record, per això com a responsable del Catàleg de Béns Culturals d'Altea estic orgullós, al costat dels meus companys, d'haver incidit en preservar aquest bé com BRL, garantint la seua integritat física i el seu valor a la memòria alteana.


 la estació en 1931
El Trenet a Altea, la seua història. -
L'Estació del Trenet de la Marina , de l'originària Companyia ESA, hui de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana , forma part integrant de la història i del paisatge alteà des de fa un segle . La seva construcció canvi l'estructura física i social del poble en les seues primeres dècades , entrant en una lànguida decadència fins avui dia, que els intents de revitalització encara no han donat els seus fruits com es mereix.
Es va construir en part en les terres de la finca de l' Hort de la Campaneta , aleshores del seu promotor i propietari D. Bartolomé Such, de la família anomenada dels "Tolos". La finca ocupava una extensió més gran que l'actual, ja que a més de l'activitat agrària existia una explotació dedicada a la cria ia la tracta de cavalls. Sobre aquestes terres es va aixecar l'esplanada d'instal·lacions ferroviàries alteanes limitades per un sòlid i ben construït mur de maçoneria encara existent i en bon estat que limita les terrasses superiors on s'assentaven cases d'esbarjo i habitatge de la partida de la Foieta .
Del llarg procés de construcció de la línia fèrria , només destacar l'última etapa , el 1901, quan el primer promotor de la línia, Joan Baptista Lafora, ven a l'enginyer de mines José Carbonell els drets del ferrocarril . Després de moltes vicissituds el 27 de setembre de 1910 es va subhasta i adjudica la concessió del la Vila Joiosa - Dénia a Boffinet Solms i Cia, que més tard es queda en subhasta el Sr Willy J. Solms.
Les obres de l'estació, com les de tota la línia van començar a l'octubre de 1911 i la construcció va quedar en mans d'empreses franceses: Perchot i Marx, de París , que va començar el tram Alacant- la Vila Joiosa, acabat per la " Société International des Travaux Públics ", que va ser qui realitza els treballs.
El 28 d'octubre de 1914 va ser la inauguració dels trams Alacant- la Vila Joiosa i la Vila Joiosa - Altea . El dia 11 de Juliol de 1915 va inaugurar el tram Altea - Dénia.
La construcció de l'Estació del ferrocarril a 1914 va donar un toc de modernitat a la zona , la qual va albergar els primers hotels i fondes i conservar aquest caràcter que va tenir fins ben entrat el segle XX. A la bibliografia alteana trobem una saborosa referència: "Va arribar el tren un bon dia d'octubre de 1914 ... ", així comença la veu " Trenet de la Marina" del nostre estimat Ramon Llorens en el seu "Diccionario de Altea y sus cosas" (pag. 121).  En la seva crònica particularitzada de l'època ens dóna notícia de les compensacions de la Companyia Ferroviària ESA, promotora del tren, al poble d'Altea , així sabem que va pagar 3500 pts . amb què es va construir el desaparegut " llavador " i 15.000 pessetes més amb les que es va construir una casa escola .

La estació en 1920, foto casa Soler.

Les obres de túnels i obra pública en general les va realitzar l'enginyer alteà Antonio Muñoz Ramon i van constar de:
- Un edifici central per a viatgers i direcció d'estació, amb les instal·lacions pròpies de serveis higiènics i sales d'espera. Una marquesina protegia l'espera a l'exterior a l'andana .
- El sistema d'andanes i viari del ferrocarril, acompanyat tinglats de mercaderies amb arquitectures de ferro, amb cobertes lleugeres i tancaments de fusta, hui desapareguts i substituïts per vulgars barracons. Podem veure l'antic cobert de mercaderies en la imatge d'època que presentem.
- Un hangar per vagons i maquinària
- Tallers de reparació del material ferroviari amb intercanviador viari .
D'aquestes arquitectures existeixen els tallers i l'intercanviador, l'hangar, l'estructura de Andenes, més el Cos de Viatgers i Direcció d'Estació, aquest últim molt danyat per les poc afortunades intervencions d'adequació que sobre ell s'han realitzat


                                      Final de les obres del viaducte sobre el Algar

Sobre les arquitectures dels edificis. -
Les arquitectures de l'estació, així com les de la resta dels edificis de la línia fèrria de la Marina, pertanyen a les propostes de l'època: arquitectures de catàleg realitzades per enginyers coneixedors de l'ofici de construir que simultaniejaven les estructures tradicionals de murs de càrrega amb forjats i cobertes en estructures de fusta, incorporant el ferro en els llocs més emblemàtics d'aquests edificis, alhora que en els elements de tecnologia punta en l'època, com els viaductes construïts amb bigues de gran llum realitzades amb ferro reblat, o bé en cintres i pilars de determinats edificis industrials com va ser el cas de coberts i tallers.
Un dels grans èxits d'aquests edificis de catàleg va ser el que s'adeqüessin als materials del lloc , d'aquesta manera l'estació ens presenta uns murs i cossos basamentales de gran qualitat per el cadirat utilitzada, amb pedra de pedreres alteanes , on podem destacar l'escalinata d'accés i el basament de l'edifici fins agafar la cota de la terrassa de servei del ferrocarril.
El repertori formal pertany al món estètic de les obres públiques resoltes amb la qualitat del bon ofici. Seccions de fusta, forjats, murs , armadures, tots aquests elements estructurals es resolen amb qualitat i bon fer .
Si bé insistim en la qualitat constructiva, no trobem un treball de meravella en aquests edificis, tampoc es pretenia. Però en qualsevol cas la seua dignitat està per sobre de qualsevol dubte i consideració.



Este año se cumple el centenario de una efeméride que cambio radicalmente las comunicaciones y la estructura urbana de nuestros pueblos costeros de la Marina, la inauguración de la línea férrea Alicante – Altea en 1914 y posteriormente el tramo Altea - Denia al año siguiente.
La construcción de la Estación del ferrocarril en 1914 dio un toque de modernidad a la zona, la llegada de las nuevas comunicaciones, la creación de nuevos espacios públicos y urbanos hacia donde dirigirse los nuevos ensanches en un momento de expansión económica, espacios que albergaron los primeros hoteles y fondas y conservó ese carácter que tuvo hasta bien entrado el Siglo XX.
Todo ello hace que sea imprescindible para una sociedad que se respeta a si misma el recordar su historia y mantener su recuerdo; por ello como responsable del Catálogo de Bienes Culturales de Altea estoy orgulloso, junto a mis compañeros, de haber incidido en preservar este bien como BRL, garantizando su integridad física y su valor en la memoria alteana.



 El Trenet en Altea, su historia.-
La Estación del Trenet de la Marina, de la originaria Compañía ESA, hoy de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana, forma parte integrante de la historia y del paisaje alteano desde hace un siglo. Su construcción cambio la estructura física y social del pueblo en sus primeras décadas, entrando en una lánguida decadencia hasta hoy día, que los intentos de revitalización aún no han dado sus frutos como se merece.
Se construyó en parte en las tierras de la finca del Hort de la Campaneta, por aquel entonces de su promotor y propietario D. Bartolomé Such, de la familia apodada de los “Tolos”. La finca ocupaba una extensión mayor que la actual, puesto que además de la actividad agraria existía una explotación dedicada a la cría y a la trata de caballos. Sobre esas tierras se levantó la explanada de instalaciones ferroviarias alteanas limitadas por un sólido y bien construido muro de mampostería aún existente y en buen estado que limita las terrazas superiores donde se asentaban casas de recreo y vivienda de la partida de la Foieta.
Del largo proceso de construcción de la línea férrea, solo destacar la última etapa, en 1901, cuando el primer promotor de la línea, Juan Bautista Lafora, vende al ingeniero de minas José Carbonell los derechos del ferrocarril. Tras muchas vicisitudes el 27 de Septiembre de 1910 se subasta y adjudica la concesión del Villajoyosa-Denia a Boffinet Solms y Cía, que más tarde se queda en subasta el Sr. Willy J. Solms.
Las obras de la estación, como las de toda la línea empezaron en Octubre de 1911 y la construcción quedó en manos de empresas francesas: Perchot y Marx, de París, que empezó el tramo Alicante-Villajoyosa, acabado por la "Société International des Travaux Publics", que fue quien realiza los trabajos.
El 28 de Octubre de 1914 fue la inauguración de los tramos Alicante- Villajoyosa y Villajoyosa-Altea. El día 11 de Julio de 1915 se inauguró el tramo Altea-Denia.
La construcción de la Estación del ferrocarril en 1914 dio un toque de modernidad a la zona, la cual albergó los primeros hoteles y fondas y conservó ese carácter que tuvo hasta bien entrado el Siglo XX. En la bibliografía alteana encontramos una sabrosa referencia: “Llegó el tren un buen día de octubre de 1914...”, así comienza la voz “Trenet de la Marina” de nuestro querido Ramón Llorens en su “Diccionario de Altea y sus Cosas” (pag. 121). En su crónica particularizada de la época nos da noticia de las compensaciones de la Compañía Ferroviaria ESA, promotora del tren, al pueblo de Altea, así sabemos que pagó 3500 pts. con las que se construyó el desaparecido “llavador” y 15.000 pesetas más con las que se construyó una casa escuela.

Pont del Mascarat

Las obras de túneles y obra pública en general las realizó el ingeniero alteano Antonio Muñoz Ramón y constaron de:
- Un edificio central para viajeros y jefatura de estación, con las instalaciones propias de servicios higiénicos y salas de espera. Una marquesina protegía la espera al exterior en el andén.
- El sistema de andenes y viario del ferrocarril, acompañado de tinglados de mercancías con arquitecturas de acero, con cubiertas ligeras y cerramientos de madera, hoy desaparecidos y sustituidos por vulgares barracones. Podemos ver el antiguo tinglado en la imagen de época que presentamos.
- Un hangar para vagones y maquinaria
- Talleres de reparación del material ferroviario con intercambiador viario.
De estas arquitecturas existen los talleres y el intercambiador, el hangar, la estructura de Andenes, más el Cuerpo de Viajeros y Jefatura de Estación, este último muy lastimado por las poco afortunadas intervenciones de adecuación que sobre él se han realizado.


Les arquitectures de l’estació d’Altea. Planol inclós en la fitxa corresponent del Catáleg de Bens Culturals d’Altea. Dibuix de M. del Rey

Sobre las arquitecturas de los edificios.-
Las arquitecturas de la estación, así como las del resto de los edificios de la línea férrea de la Marina, pertenecen a las propuestas de la época: arquitecturas de catálogo realizadas por ingenieros conocedores del oficio de construir que simultaneaban las estructuras tradicionales de muros de carga con forjados y cubiertas en estructuras de madera, incorporando el hierro en los lugares más emblemáticos de estos edificios, a la vez que en los elementos de tecnología punta en la época, como los viaductos construidos con vigas de gran luz realizadas con hierro roblonado, o bien en cerchas y pilares de determinados edificios industriales como fue el caso de tinglados y talleres.
Uno de los grandes logros de estos edificios de catálogo fue el que se adecuaran a los materiales del lugar; de esta manera la estación nos presenta unos muros y cuerpos basamentales de gran calidad por la sillería utilizada, con piedra de canteras alteanas, donde podemos destacar la escalinata de acceso y el basamento del edificio hasta coger la cota de la terraza de servicio del ferrocarril.
El repertorio formal pertenece al mundo estético de las obras públicas resueltas con la calidad del buen oficio. Secciones de madera, forjados, muros, cerchas, todos estos elementos estructurales se resuelven con calidad y buen hacer.
Si bien insistimos en la calidad constructiva, no encontramos un trabajo de primor en estos edificios; tampoco se pretendía. Pero en cualquier caso su dignidad esta por encima de cualquier duda y consideración.

Una de las viejas máquinas del trenet, en una imagen cedida por el blog “Lamarinadahir"
Bibliografia: 
- M DEL REY, J. MARTÍNEZ i P. SOLER. Catálogo de Bienes Culturales de Altea, 2013. 
FERRER I HERMENEGILDO, V. El trenet de la Marina. Dénia: Ajuntament, 1993. - LLORENS BARBER, R. Diccionario de Altea y sus cosas. Altea: Revista Altea, 1983, p. 72, 121.
- LLORENS, R., L. FUSTER y P. J. OROZCO Altea 1896-1955, álbum familiar de la memoria de Altea. Altea: La Tertulia, 1986. - TRENET DE LA MARINA [En línea] <http://www.trenetdelamarina. com>. [Consulta: 12 de abril de 2012].